1. Define dónde irá pegada
No es lo mismo una etiqueta para caja seca que para envase refrigerado o cosmética. El soporte condiciona el adhesivo y el material.
- Cartón
- Plástico
- Vidrio
- Superficies curvas
Muchas decisiones erróneas en etiquetas no vienen por el diseño, sino por elegir un material o un acabado que no encaja con el uso real. Si aciertas aquí, ahorras incidencias y dinero.
No es lo mismo una etiqueta para caja seca que para envase refrigerado o cosmética. El soporte condiciona el adhesivo y el material.
Humedad, frío, roce o aceites cambian completamente la recomendación. Si la etiqueta va a sufrir, el papel básico puede quedarse corto.
Mate o brillo influye en la percepción del producto, pero también en legibilidad y resistencia superficial.
Si la etiqueta va en aplicadora, hay que confirmar sentido de salida, mandril y posición. Si va manual, importa más la facilidad de manipulación y el formato.
La forma más segura de pedir etiquetas en bobina es empezar por el uso real, no por el precio por unidad. Primero define el contexto y luego ajustas material y acabado.
Ver etiquetas en bobina